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martes, 24 de abril de 2012

Intentan restaurar y reabrir la Confitería del Molino



La confitería es considerada por la UNESCO como
un patrimonio "Art Noveau Internacional"

Roy Cortina y Margarita Ferra De Bartol, presidente y vicepresidenta de la Comisión de Cultura Argentina, enviaron a la Cámara de Diputados un proyecto de ley para expropiar el edificio ubicado en la esquina porteña de Callao y Rivadavia. El objetivo es  “crear un espacio de promoción cultural y de realización de actividades educativas y artísticas”.

Según explica Cortina y Ferra De Bartol en el proyecto de ley, la Confitería del Molino será restaurada sin dañar el estilo de su fachada, ni tampoco sus ornamentos y decoraciones originales. Además aseguran que en el edificio se elaborarán productos de pastelería, panadería y heladería que se realizaban  antes del cierre en 1997. 

“La nueva propuesta política nos alegra. Actualmente hay cuatro proyectos de ley a nivel Nacional para que se expropie”, explica con esperanza Paula Acunzo, presidenta de la agrupación “Para que se restaure la confitería del Molino”.

Acunzo, quien dirige el movimiento hace dos años y medio, agrega: “Lentamente, empezamos a encontrar respuestas. El diputado Juan Carlos Dante Gullo, la diputada Maria José Lubertino y un montón más de gente acercó su ayuda. Pero todo es lento porque la integridad nacional de nuestro país está olvidada”.

La confitería, que había sido fundada en 1905, quemada durante el golpe de Estado de 1930 y cerrada en 1997
, pertenece a Nietos de Cayetano Brenna SA, descendientes de los primeros dueños del edificio. “Pedimos por la expropiación y la restauración de la confitería porque vemos que existe por parte de sus dueños una total indiferencia por recuperar, conservar y mantener este patrimonio que nos pertenece a todos”, cuenta Acunzo. 

En 2009, la confitería pasó a formar parte del área de Protección Histórica Callao por tener “un alto valor arquitectónico, urbanístico, paisajístico e histórico y requerir para su preservación y desarrollo un ordenamiento global inclusivo". 

En 2010, la fachada de la Confitería fue protegida por hierros y maderas para prevenir un posible derrumbe. "Ese edificio se cae a pedazos. Tiene vigas de hormigón que se están pudriendo de a poco y las maderas que decoraban las paredes están también todas podridas. El edificio es un juntadero de ratones. A mí me gusta decir que es pura vanidad", cuenta el guardia delMolino, un hombre viejo y malhumorado que no quiere decir su nombre. 

Pese a las decenas de proyectos políticos que aparecieron en los últimos diez años y pese a haber sido declarada Monumento Histórico Nacional, la Confitería permanece casi sin arreglos desde su cierre en 1997. El molino ,donde la mismísima Madonna filmó un videoclip y José María Contursi se inspiró para crear el tango Grisel, parece cada vez más solitario y triste sin la ayuda de ningún hombre que lo restaure y defienda de los vientos que cada día amenazan con derribarlo.  





 








El guardián del Molino







Un hombre con mameluco manchado se encarga de cuidar que nadie entre o salga por la entrada principal de la Confitería del Molino. No quiere dar su nombre a periodista porque dice “que la empresa le dijo que no hable con nadie”. Tiene unos sesenta años, mal humor y no le gustan mucho las preguntas:

-¿Usted lo único que hace es ser cuidador del edificio?
- Si, yo cuido del Molino. A veces entro a ver cómo está todo. Últimamente ni siquiera eso.

- ¿Cómo está por dentro?
- Destruido, ¿como querés que esté? Tiene vigas de hormigón que se están pudriendo de a poco y las maderas que decoraban las paredes están también todas podridas. El edificio es un juntadero de ratones. A mí me gusta decir que es pura vanidad.

-¿Por qué?
-Porque es pura vanidad. Es un edificio que no vale nada. Algunos dicen que tiene historias. ¿Y qué haces con las historias? No haces nada, no sirven para nada. Yo digo que el edificio junta mugre y que en cualquier momento se cae. Unas mujeres vienen llorando, diciendo que acá se conocieron sus padres, que esto tiene historias. Al molino le agregan significados que en realidad no tiene. La única verdad es que se cae a pedazos y nadie hace nada.  

-¿Y qué piensa sobre el rumor de que el gobierno de la ciudad lo va a restaurar?
-Es todo mentira, es todo cháchara. Otros también inventan que unos extranjeros van a venir a invertir para hacer una confitería y un hotel. Todo es mentira. Nadie lo va a restaurar porque sale tres veces más caro restaurarlo que tirarlo abajo y hacer un edificio moderno. Eso haría yo: lo tiraría abajo y haría algo más moderno.